El arte no empieza en la galería
Cuando pensamos en arte, muchas veces lo asociamos únicamente con el resultado final: la pieza montada, la exposición abierta, la obra terminada. Sin embargo, esa es solo una parte —y no necesariamente la más importante— del proceso creativo.
El arte no comienza en la galería.
Comienza mucho antes.
El proceso como parte de la obra
Antes de que una obra exista tal como la vemos, hay una serie de decisiones que la van construyendo: materiales que se prueban y se descartan, ideas que se reformulan, tiempos que se alargan más de lo previsto.
Ese recorrido no es un paso previo ni un trámite técnico. Es parte integral de la obra.
Reducir el arte solo al resultado final deja fuera una gran cantidad de trabajo, pensamiento y contexto que le da sentido.
Crear no es un camino lineal
El proceso creativo rara vez es ordenado o predecible.
Hay avances, retrocesos, pausas y momentos de duda. Crear implica corregir, repetir y, muchas veces, insistir sin tener claridad inmediata del resultado.
Hablar del proceso también es reconocer que no todo se construye desde la inspiración constante. La disciplina, la constancia y la toma de decisiones difíciles forman parte del trabajo creativo.
El contexto también influye
El arte no se produce en el vacío.
El entorno —la ciudad, el espacio, las condiciones materiales y sociales— influye directamente en cómo se crea.
Trabajar en un estudio, en la calle o en espacios no convencionales modifica los tiempos, los materiales y la forma en que una obra se desarrolla. El contexto no solo rodea al proceso creativo: lo atraviesa.
nos importa documentar el proceso
En ArtBank entendemos el proceso creativo como un valor en sí mismo.
No solo acompañamos obras terminadas, sino los caminos que las hacen posibles.
Documentar el proceso permite entender mejor el trabajo del artista, reconocer el tiempo invertido y dar visibilidad a todo aquello que normalmente queda fuera del foco. También es una forma de construir memoria y de generar una relación más honesta con el arte.
La galería es un punto de llegada, no de inicio.
El arte empieza mucho antes: en la investigación, en la prueba, en el error y en la constancia.
Reconocer el proceso es reconocer el trabajo completo.
Ese es el lugar desde donde trabaja ArtBank.