Citlali Fabián: Latin America Professional Awards 2026

En un panorama cada vez más amplio de la fotografía contemporánea, hay voces que no solo destacan por su estética, sino también por la claridad de su mirada. Citlali Fabián es una de ellas.

Artista visual y narradora mexicana, su trabajo explora la identidad en relación con el territorio, la migración y los vínculos comunitarios. A lo largo de su trayectoria ha sido reconocida como Magnum Foundation fellow, mentora de Visura, becaria del Arts Council England y exploradora de la National Geographic Society, además de haber expuesto su obra en México, Estados Unidos y Europa.

El reconocimiento de la World Photography Organisation, con el respaldo de Sony, por lograr el primer puesto en los Latin America Professional Awards 2026, no solo confirma su talento, sino también la relevancia de una práctica que construye desde lo propio, con una mirada profundamente conectada con su origen.

Con “Bilha - Stories of My Sisters”, Citlali Fabián no presenta una serie de imágenes, sino un proyecto que articula memoria, comunidad y transformación.

Un proyecto que nace del territorio

Originaria de Yalalag, en la sierra norte de Oaxaca, Citlali Fabián trabaja desde un lugar que no es solo geográfico, sino también cultural y afectivo.

Bilha reúne fotografía e ilustración digital para visibilizar a mujeres de comunidades indígenas del sur de México, cuyas prácticas y luchas están transformando sus entornos.

No se trata de retratar. Se trata de construir representación.

El proyecto, además, está concebido como un ejercicio colaborativo, lo que redefine la relación entre quien mira y quien es mirada.

Retratos que expanden el relato

Cada imagen funciona como una historia en sí misma, pero también como parte de un tejido más amplio.

Está Lety Gallardo, música, directora y fundadora de la primera banda regional femenil Mujeres del Viento Florido. Su labor ha abierto camino a la participación de niñas y mujeres en un ámbito históricamente dominado por los hombres. Aquí aparece dirigiendo «Dios nunca muere», una de las composiciones más emblemáticas de Oaxaca.

También aparece Luna Maráncineasta, educadora y activista zapoteca. Su trabajo se construye desde lo colectivo y desde el territorio, como en su película Chicharras, realizada con su comunidad. La imagen la muestra rodeada de cigarras, cuyos cantos simbolizan oleadas de cambio, organización comunal y participación política de las mujeres.rato

En otro retrato, Edith Morales, artista visual, defensora del territorio y del agua, y guardiana de semillas. En la imagen se le representa junto a la milpa y el maíz, elementos centrales de su práctica y pensamiento. A su alrededor, aparecen los conceptos que han guiado su vida, vinculados a la creación, el cuidado y la resistencia.

Y Mitzy Violeta Cortez, integrante de Indigenous Futures, red que aborda la crisis climática desde perspectivas indígenas. Ha participado en foros internacionales como la COP26 y la COP30. En este retrato aparece acompañada por sus ancestras y futuras generaciones, formando un frente común en defensa del territorio.

Retrato Lety Gallardo

Retrato Luna Marán

Retrato Edith Morales

Retrato Mitzy Violeta Cortez

Una imagen que no simplifica

Lo que distingue a Bilha no es solo su estética, sino también su posición.

En lugar de reducir o simplificar, la obra amplía. Amplía las formas en que se representan las mujeres indígenas, y también las formas en que se entiende la pertenencia.

La fotografía y la ilustración no están ahí para decorar, sino para complejizar la narrativa.

Una presencia en el panorama global

Más allá del reconocimiento global, lo que Bilha pone en escena es otra cosa: una forma de narrar que no traduce la cultura para hacerla accesible, sino que la afirma en su propia complejidad.

En un contexto saturado de imágenes, hay trabajos que logran detener la mirada. No por exceso, sino por profundidad. Bilha no busca explicar. Propone.

Y en ese gesto, construye algo más duradero que una imagen: una forma de ver.

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